La verdad que el suelo estaba resbaloso, lo comprobé y casi muero, pero menos mal que andaba con mi pulsera de los santitos que me protegieron de la brutal caída y posterior muerte. Aquí algunas fotos de esa noche, disfrutadlas mientras me interno en un centro de rehabilitación.
NO TE SALVES
No hay comentarios:
Publicar un comentario